La Tributación de las Stock Options: tratamiento fiscal (y laboral)
Las stock options, o planes de opciones sobre acciones, son una herramienta de retribución cada vez más común, especialmente en sectores tecnológicos o empresas emergentes. Consisten en otorgar a los empleados el derecho a adquirir acciones de la empresa en un momento futuro, normalmente a un precio inferior al valor del mercado actual.
Esto permite incentivar la fidelización y atraer talento, alineando los intereses de los empleados con los objetivos de la compañía.
Estas ventajas también conllevan implicaciones fiscales y laborales que deben abordarse cuidadosamente para evitar riesgos.
Tratamiento fiscal de las Stock Options. Tres momentos diferenciados (LIRPF).
1. Momento de la concesión
Cuando la empresa otorga al trabajador las opciones sobre acciones, no existe obligación fiscal inmediata, puesto que el trabajador aún no adquiere la titularidad efectiva de las acciones.
2. Momento del ejercicio de las opciones
En este momento, el empleado ejerce las opciones de forma que las adquiere al precio de ejercicio o Strike Price. Generalmente, comprará en aquel momento en el que el valor de las acciones sea superior a su Strike Price.
La diferencia entre el valor de esas acciones y el precio de compra determinará una ganancia que se considerará una retribución en especie que tributará como rendimiento del trabajo.
Este importe se integrará en la base general del IRPF.
3. Momento de la venta de las acciones
Una vez que el empleado haya adquirido las acciones, puede optar por venderlas en el mercado. En este momento, se genera una plusvalía o minusvalía, dependiendo de si el valor de mercado de las acciones ha aumentado o disminuido desde el momento de la adquisición.
- Si el valor de las acciones ha aumentado, se tributa por la plusvalía en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) como una ganancia patrimonial. Esta ganancia tributa en la base imponible del ahorro, con tipos impositivos que van desde el 19% hasta el 30%, dependiendo del importe.
- Si el valor ha disminuido, se genera una minusvalía, que puede compensarse con otras ganancias patrimoniales.
Beneficios fiscales aplicables a las Stock Options (LIRPF)
- Exención fiscal hasta 12.000 euros anuales
Para aplicar esta exención deben cumplirse los siguientes requisitos:
La oferta debe realizarse en condiciones iguales a todos los empleados.
El trabajador (junto a familiares) no debe poseer más del 5% del capital social.
Las acciones deben mantenerse al menos durante 3 años.
- Exención especial para startups
Desde la Ley 28/2022 (Ley de Startups), si la empresa es una emergente, la exención aumenta hasta 50.000 euros anuales y no se exige que la oferta se realice a todos los empleados, facilitando enormemente la implementación de estos incentivos en el sector innovador.
- Reducción del 30% en rentas irregulares
Adicionalmente, si transcurren más de dos años entre la concesión y el ejercicio de las opciones, es posible aplicar una reducción del 30% sobre la parte del rendimiento que exceda de las exenciones indicadas. Para ello, el contribuyente no debe haber aplicado esta reducción sobre otras rentas irregulares en los cinco años anteriores.
Naturaleza salarial según la jurisprudencia del Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo (TS), en reiteradas ocasiones, ha manifestado claramente que las stock options tienen un marcado carácter salarial, al amparo del artículo 26.1 del Estatuto de los Trabajadores (ET). En particular, la sentencia de 24 de octubre de 2001 (recurso número 4851/2000) afirma: «Los planes de opciones sobre acciones tienen un marcado carácter retributivo como incentivo laboral, buscando incrementar el compromiso de los empleados con la empresa y mejorar así sus resultados económicos. Esto produce un doble efecto: fidelización del trabajador y ahorro en costes asociados a la rotación de empleados».
De esta manera, existe una vinculación evidente entre la actividad laboral del empleado, su esfuerzo y dedicación, y la obtención de un beneficio económico derivado del ejercicio de la opción, lo que configura claramente estas percepciones como salario.
Existe también una controversia sobre si estas percepciones deben considerarse salario en metálico o en especie. Desde un punto de vista fiscal (IRPF), la Dirección General de Tributos las considera claramente una retribución en especie: «La concesión de opciones de compra de acciones a los empleados debe calificarse como rendimiento del trabajo en especie».
Sin embargo, desde el ámbito estrictamente laboral, el Tribunal Supremo sostiene que estas percepciones constituyen salario en metálico, ya que siempre se convierten finalmente en dinero, ya sea de forma inmediata o posterior mediante la venta de las acciones adquiridas:
«Las stock options deben considerarse salario en metálico porque, independientemente del momento elegido por el trabajador para venderlas, siempre pueden convertirse en dinero inmediatamente». (Sentencia del TS, 24 octubre 2001)
Conclusión y recomendaciones
Las stock options representan una herramienta poderosa para incentivar y fidelizar empleados, pero su complejidad tributaria hace necesario asegurar el cumplimiento de los requisitos para beneficiarse de las exenciones y reducciones fiscales.
Asimismo, desde el momento de su concesión hasta la venta de las acciones, la tributación puede variar, y una planificación adecuada puede ayudar a minimizar los efectos fiscales.