Cambio de criterio con la Consulta Vinculante V2214-2023 de 27 de julio

Artiaga Elordi Artiaga Elordi
13 de octubre de 2023 Artículo escrito por Artiaga Elordi

La DGT cambia de criterio con la Consulta Vinculante V2214-2023 de 27 de julio, y minora la posible penalización de aquellas operaciones de reestructuración empresarial a las que se les deniegue la aplicación del régimen fiscal especial del Impuesto sobre Sociedades que por carecer de motivación económica.

La Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS) prevé en sus artículos 76 a 89 un régimen fiscal especial aplicable para aquellas sociedades mercantiles que se encuentren en un procedimiento de reestructuración empresarial, siempre que concurran motivos económicos válidos y distintos de los meramente fiscales.

La aplicación de este régimen supone un diferimiento de la tributación de las rentas en los elementos patrimoniales transmitidos como consecuencia de la realización de este tipo de operaciones. Es decir, la entidad o persona transmitente, no tendrá que imputar la renta derivada de la diferencia entre el valor de mercado y el valor fiscal de los elementos transmitidos, en su Impuesto sobre Sociedades por el bien que sale de la sociedad, o una ganancia patrimonial por el activo que sale del patrimonio del contribuyente del IRPF, posponiendo así su tributación e integrándose, el elemento patrimonial transmitido, en el patrimonio de la beneficiaria, con el mismo valor contable que tenían en la transmitente.

Hasta ahora, la Inspección, en caso de regularización de estas operaciones, al denegar la aplicación del régimen fiscal especial, no sólo penalizaba el impuesto minorado, sino que también regularizaba la plusvalía latente de las acciones, participaciones o activos de la entidad o persona aportante, dando lugar a liquidaciones desorbitadas.

Con la Consulta Vinculante V2214-2023 de 27 de julio, la DGT cambia su criterio: cuando quede acreditado que la operación de reestructuración realizada tenía como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal, sólo debería eliminarse la ventaja fiscal obtenida.

Dicha ventaja fiscal perseguida es distinta del mero diferimiento en la tributación de las rentas generadas, que es inherente al propio régimen especial del IS y que por tanto no debería ser objeto de regularización.

Así, la eliminación de la ventaja fiscal sólo debería hacerse tras un análisis del caso concreto y un examen global de la operación, una vez se hubiere determinado que la operación de reestructuración hubiera tenido como objetivo principal o como uno de sus principales objetivos el fraude o la evasión fiscales.

En el curso de unas actuaciones de comprobación tributaria, sólo podrá regularizarse la ventaja fiscal perseguida cuando haya quedado acreditado que la operación realizada tuviera como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal, debiendo eliminarse, en consecuencia, los efectos de la referida ventaja fiscal perseguida mediante la realización de la operación de reestructuración de que se trate, no debiendo penalizarse la plusvalía latente por el diferimiento en la tributación de las rentas generadas.

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