Claves del nuevo régimen legal de modificaciones estructurales en las sociedades mercantiles

Artiaga Elordi Artiaga Elordi
10 de enero de 2024 Artículo escrito por Max Savchuk

El pasado 29 de julio de 2023, entró en vigor el Real Decreto-ley 5/2023, de 28 de junio de 2023, por el que se aprueba un nuevo régimen jurídico de las modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles, tanto internas como transfronterizas, derogando así la anterior Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles.

Como consecuencia de la entrada vigor de la citada norma, entre otras novedades, han quedado alterados algunos requisitos legales necesarios para la aprobación de operaciones societarias calificadas de modificaciones estructurales, tales como la transformación, fusión, escisión y la cesión global de activo y pasivo, así como el traslado del domicilio social al extranjero, en determinados supuestos.

Sin perjuicio de la extensión de la norma, y de los distintos requisitos que ésta regula para cada modificación estructural aprobada en el seno de la sociedad mercantil, uno de los cambios sustanciales producidos es la mayor protección de los derechos de los acreedores de la sociedad, quienes, tras la entrada en vigor de la norma, y transcurrido el periodo previsto en el régimen transitorio (para aquellas operaciones cuyos proyectos ya hubieren sido aprobadas por la Junta de socios antes del 29 de julio de 2023), verán incrementadas sus garantías, al resultar conocedores de la propuesta de modificación estructural desde un primer momento, y poder realizar alegaciones y observaciones a la Junta general, en aquellos supuestos en los que las garantías propuestas no fueren suficientes o menoscabaren la posibilidad de hacer efectivos sus créditos frente a la sociedad.

A su vez, los socios también contarán con una mayor protección de sus derechos, al estar facultados a enajenar sus acciones o participaciones sociales en aquellos supuestos en los que, como consecuencia de la aprobación de la modificación estructural, queden sometidos a una ley extranjera, o se transforme el tipo social de la compañía, pudiendo obtener una compensación en efectivo, en tales casos.

En este sentido, los proyectos de fusión o escisión deberán contener una mención específica al tipo de compensación que recibirán los socios de la compañía que decidieran enajenar sus acciones o participaciones de la sociedad, así como las consecuencias derivadas de la operación para los acreedores, junto con las garantías -adicionales- ofrecidas.

En lo que se refiere a la estructura y procedimiento de las nuevas operaciones de modificación estructural, se deberá analizar cada caso concreto, habida cuenta de que se producen cambios que afectan a cada tipo de modificación con el nuevo régimen legal. 

No obstante, se prevén disposiciones comunes aplicables a todas las operaciones, que afectan principalmente a la elaboración del proyecto de modificación estructural, la preparación de los informes del órgano de administración de la sociedad, y de los expertos independientes, en su caso; y, además, los proyectos de transformación, fusión o escisión deberán ir acompañados de los certificados que acrediten que las sociedades afectadas por la modificación estructural se encuentran al corriente de sus obligaciones frente a la Agencia Tributaria y a la Seguridad Social.

Asimismo, el informe del órgano de administración deberá contener una sección específica destinada a los trabajadores de la sociedad, que deberá ponerse a disposición del representante de los trabajadores de la sociedad, de existir, o de los propios trabajadores, al menos un mes antes de la fecha de celebración de la Junta general que apruebe la operación, quienes podrán pronunciarse frente a las medidas y proyecto de modificación estructural. La información que deberá contener el citado informe es la siguiente:

  • Las consecuencias de la operación para las relaciones laborales, así como cualquier medida destinada a preservar dichas relaciones.
  • Cualquier cambio sustancial que, a consecuencia de la modificación estructural, se produzca en las condiciones laborales de los trabajadores o en la ubicación de los centros de actividad de la sociedad.
  • Repercusión de los dos puntos anteriores en las filiales de la sociedad/es afectada/s.

Teniendo en consideración todo lo expuesto, y de los cambios sustanciales que se producen en este tipo de operaciones tras la entrada en vigor de la nueva norma, desde Artiaga Elordi aconsejamos a las sociedades mercantiles que dispongan de un adecuado asesoramiento por parte de profesionales especializados en la materia.

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