Exención por trabajos efectivamente realizados en el extranjero

Artiaga Elordi Artiaga Elordi
12 de abril de 2024 Artículo escrito por Nerea Tortosa

En virtud del artículo 7 p) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, estarán exentos los rendimientos de trabajo percibidos por el contribuyente residente fiscal en España por trabajos efectivamente realizados en el extranjero, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos y con un límite que se detallan a continuación:

  • Para ello el trabajador debe desplazarse físicamente fuera de España. Como prueba se puede aportar pasaportes, visados, billetes avión, contrato de alquiler o facturas de hotel etc.

De esta forma, la exención no se aplica en aquellos supuestos en los que, aunque el destinatario de los trabajos sea una empresa o entidad no residente, el trabajo se preste desde España, como ocurre, en particular, en los casos de teletrabajo. 

Resulta interesante en este sentido destacar la obligación que tiene la empresa española empleadora del trabajador de comunicar a la seguridad social la salida de dicho trabajador mediante el formulario TA 300 presentable a través de la sede electrónica. 

  • Que dichos trabajos se realicen para una empresa o entidad no residente en España, o para un establecimiento permanente radicado en el extranjero.

En particular, cuando la entidad destinataria de los trabajos esté vinculada con la entidad empleadora del trabajador o con aquella en la que preste sus servicios, se entiende que los trabajos se han realizado para la entidad no residente cuando pueda considerarse que se ha prestado un servicio intragrupo a la entidad no residente porque el citado servicio produzca o pueda producir una ventaja o utilidad a la entidad destinataria. Precisamente, la Ley del Impuesto sobre Sociedades establece que cuando se trate de servicios prestados conjuntamente en favor de varias personas o entidades vinculadas, y siempre que no fuera posible la individualización del servicio recibido o la cuantificación de los elementos determinantes de su remuneración, resulta posible distribuir la contraprestación total entre las personas o entidades beneficiarias de acuerdo con unas reglas de reparto que atiendan a criterios de racionalidad. Se entiende cumplido este criterio cuando el método aplicado tenga en cuenta, además de la naturaleza del servicio y las circunstancias en que este se preste, los beneficios obtenidos o susceptibles de ser obtenidos por las personas o entidades destinatarias

A sensu contrario, la exención no se aplicaría a los servicios prestados a una empresa española en el exterior, al ser el destinatario la entidad radicada en España. 

  • Que en el territorio donde se realice el trabajo se aplique un impuesto de naturaleza idéntica a la del IRPF, y no se trate de un territorio calificado como paraíso fiscal.

Para cumplir dicho requisito el trabajo se debe realizar en un país con Convenio de Doble Imposición con cláusula de intercambio de información. No obstante, en ausencia de convenio, dicho requisito puede ser probado por cualquier otro medio válido en Derecho (DGT CV 11-4-17 ), correspondiendo la carga de la prueba al trabajador. No se exige por tanto tributación efectiva mínima en el extranjero, por lo que esta puede ser cero como consecuencia de un convenio multilateral, de un CDI o de la propia norma interna del país de la fuente (DGT CV 5-8-05).

Cumplidos los anteriores requisitos, se consideran exentos hasta un límite máximo de 60.100 euros anuales (referido a los rendimientos íntegros) todos aquellos rendimientos del trabajo por naturaleza. 

Para el cálculo de la parte de la retribución correspondiente a los trabajos realizados en el extranjero, se toman los días que efectivamente el trabajador ha estado desplazado en el extranjero. A estos efectos, se aplica un criterio de reparto proporcional teniendo en cuenta el número total de días del año -no solo los días laborables- , descontándose los días en que por trabajo hubiera estado en España. Dentro del cómputo se han de incluir los días de desplazamiento al país de destino o de regreso a España, es decir, los días de partida y de llegada. Por el contrario, no se computan los días festivos o fines de semana que el trabajador permanezca en el extranjero por motivos particulares antes del inicio de los trabajos o una vez finalizados los mismos.

Especialmente relevante resulta la aplicación de esta exención en el caso de administradores y miembros del consejo de administración. El Tribunal Supremo en su sentencia 1642/2022, de 13 de diciembre de 2022, reiteró que la exención en el IRPF de los rendimientos obtenidos por trabajos en el extranjero sí puede aplicarse a los rendimientos percibidos por los administradores y miembros de los consejos de administración, pues cuando normativamente se establece la aplicación de dicha exención se hace implícitamente una remisión al articulado del IRPF relativo a la calificación de la renta obtenida como rendimiento del trabajo a efectos del IRPF, donde se encuentra la tributación de los rendimientos percibidos por los administradores y miembros de los consejos de administración y no existe una exclusión expresa de este tipo de rendimientos en la normativa. 

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